miércoles - junio 21, 2017

Junio, mes del cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común con más de 1.1 millones de casos registrados alrededor del mundo.

El cáncer de próstata es la primer causa de muerte en hombres mayores de 65 años debido a que en el 70% de los casos se diagnostica en etapa muy avanzada.

Estas impactantes cifras han hecho que farmacéuticas, médicos, asociaciones y pacientes luchen por emitir y reforzar mensajes de prevención a través del Día Mundial del Cáncer de Próstata -conmemorado el 11 de junio- y de diversas iniciativas que año con año han ido impactando en más personas, ayudándolas a conocer la enfermedad, sus síntomas, consecuencias, tratamientos, etcétera.

En ese sentido, es importante que conozcas información sobre los puntos más importantes del padecimiento:

Síntomas
•Dolor o ardor al orinar.
•Presencia de sangre en la orina.
•Dificultad para vaciar la vejiga por completo.
•Incapacidad o urgencia frecuente para orinar.
•Dolor continuo en la región lumbar, pelvis o muslos.

Factores de riesgo
•Raza: el cáncer de próstata es más frecuente en afroamericanos; sin embargo, ninguna raza está exenta de padecerlo.
• Herencia: Se estima que 10% de los casos se deben al factor hereditario de parte del padre o hermano.
•Edad: Afecta principalmente a hombres de 60 años o más.
•Hormonas: Las probabilidades aumentan cuando existe un alto índice de testosterona.
•Alimentación: Las dietas con alto contenido en grasas o carne roja pueden aumentar el riesgo de padecerlo.

La División Pharmaceuticals de Bayer de México cuenta con el dicloruro de radio-223 como tratamiento. Se trata del primer isótopo radioactivo -emisor de partículas alfa- dirigido a metástasis óseas en cáncer de próstata avanzado.

Dicloruro de radio-223 es un análogo del calcio, lo que permite que se incorpore a los huesos y emita radiaciones cortas para eliminar las células malignas con un mínimo de daño a las sanas.

Su mecanismo de acción es altamente localizado, lo que se traduce en eficacia con una excelente tolerabilidad para el paciente. Además incrementa el tiempo de vida -así como la calidad de la misma- al atacar las consecuencias de las metástasis óseas (inmovilidad, dolor, fracturas, entre otras).