lunes - noviembre 14, 2016

¿Problemas de sueño, cansancio e infecciones?

El origen puede estar dentro de tu nariz

La congestión nasal no sólo es incómoda, en realidad, causa diversos daños a la salud incluyendo: bajo nivel de energía; problemas respiratorios y para realizar las funciones diarias en general; trastornos del sueño y olfativos, al tiempo que favorece el desarrollo de infecciones.

 

“Esto se debe a que la nariz tiene diversas funciones: calentar, humedecer y filtrar el aire que respiramos, eliminando el polvo, los gérmenes y los irritantes. Además, las cavidades nasales contienen células nerviosas que ayudan al sentido del olfato. Así, cuando existe un problema en la nariz, todo el cuerpo sufre”, afirma el Dr. Carlos León Ramírez, Director del Centro de Asma y Alergia de México y especialista en Inmunología Clínica y Alergia.

 

Por ejemplo, cuando las personas tienen congestionada la nariz, respiran por la boca, incrementando el riesgo de Infecciones Respiratorias Bajas (bronquitis, neumonía, etc) y en la garganta, se reduce el sentido del gusto, la contaminación y los gérmenes entran directamente a los pulmones, al tiempo que el aire ingresa frío y seco, lo cual puede provocar tos aguda o crónica. Asimismo, respirar por la boca, con el tiempo, provoca voz nasal y da lugar a un habla poco clara.

Por si fuera poco, si la nariz está congestionada durante el sueño, la persona respira por la boca y ronca, lo cual puede generar colapso nasal, obstrucción de las vías respiratorias y apneas, afectando los niveles de energía durante el día, el humor y la función diurna. Por todo esto, es importante mantener una higiene nasal óptima, como parte del cuidado integral de la salud.

Así, el especialista recomienda adoptar las siguientes medidas para limpiar la nariz y, así, aliviar los síntomas de la congestión:


· Beber muchos líquidos claros, como caldos y consomés sin grasa, agua natural y mineral sin gas, jugos sin pulpa, café y té sin leche o crema, gelatina.
· Aplicar un paño caliente y húmedo en la cara varias veces al día.
· Inhalar vapor de dos a cuatro veces al día, por ejemplo, permaneciendo en el baño con la ducha abierta.
· Utilizar un vaporizador o un humidificador durante 20 minutos como máximo.
· Realizar un lavado nasal utilizando un aerosol de solución isotónica hecha con agua de mar ciento por ciento natural, como Afrin Pure Sea, que puede utilizarse a diario e incluso, varias veces al día para limpiar y humidificar las fosas nasales de manera suave y homogénea.
· Mantener una posición erguida o al menos la cabeza levantada al acostarse.

 

“Sin embargo, es importante acudir al médico si los síntomas duran más de tres semanas; cuando hay más dolor de garganta, manchas blancas o amarillas en las amígdalas u otras partes de la garganta; si la secreción nasal huele mal, proviene de un solo lado, es de un color diferente al blanco o amarillo; cuando hay fiebre, hinchazón de la frente, los ojos, un lado de la nariz o las mejillas; o en caso de que se presente visión borrosa”, indicó el Dr. Carlos León.

No importa si la nariz es chata, respingada o recta, cuando está congestionada pone en riesgo la salud desde diversos frentes. Por ello, debemos estar atentos a las señales que nos envía y favorecer que se mantenga despejada para que pueda cumplir de manera óptima con todas sus funciones, concluyó el especialista.