jueves - octubre 25, 2018

Sufren mexicanas alteraciones en la salud al llegar a la menopausia

Como consecuencia de la menopausia más de ocho millones de mexicanas - entre los 45 años o más- actualmente sufren bochornos, insomnio y cambios de humor, así como un riesgo incrementado de sufrir fracturas óseas y males cardiovasculares. Muchas de ellas, incluso, condenadas a vivir esta etapa con malestar, incomprensión y alteraciones en su salud.

En el marco del Día Mundial de la Menopausia, que se conmemoró el pasado 18 de octubre, la Dra. Mercedes Álvarez, medical advisor manager de Innovative Woman´s Health Care  de la División Pharmaceuticals de Bayer de México, destacó que es fundamental comunicar a las mujeres que la menopausia no es una enfermedad, sino una etapa natural de su vida en la que su organismo experimenta ciertas modificaciones, pero que ello no significa que deban padecerlo y arriesgar su salud, ya que existen estrategias médicas para tener una adecuada calidad de vida durante esta etapa.

 

 

La menopausia ocurre generalmente entre los 45 y 50 años, y se caracteriza por la disminución y cese de la producción de la hormona llamada estrógeno, desencadenando trastornos físicos, mentales y emocionales que, de no ser tratados de manera temprana, alteran importantemente la calidad de vida de las mujeres.

 

 

La reducción de estrógenos en el organismo femenino, provoca una serie de síntomas -de leves a intensos- como bochornos, insomnio, cambios de humor, ansiedad, incontinencia urinaria, resequedad vaginal, dolor en articulaciones y trastornos sexuales, así como la aparición de enfermedades como osteoporosis y males cardiovasculares, que pueden comprometer el bienestar y la vida, aseveró la especialista.

 

 

“Con la llegada de la menopausia se acelera considerablemente la pérdida de masa ósea y en mujeres mayores de 50 años se estima que el 30% presenta osteoporosis, incrementado el riesgo de fracturas de cadera, muñeca y columna”, advirtió la Dra. Álvarez.

 

 

Por desconocimiento un alto porcentaje de mujeres en nuestro país asumen la menopausia como una fase de declive en la cual lo “común” es soportar las molestias y problemas de salud que ocasiona la baja en la producción hormonal. No obstante, nuestra labor como médicos es comunicarles que existen opciones como las Terapias de Reemplazo Hormonal (TRH) que evitan los trastornos asociados a la menopausia a corto, mediano y largo plazo, además de prevenir el riesgo de osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y urogenitales, expresó la ginecóloga.

 

 

Bayer cuenta con una de las más novedosas TRH con un estrógeno idéntico al producido naturalmente por el ovario (estradiol) y drospirenona, que ha demostrado ser el tratamiento óptimo para el alivio de las molestias ocasionadas por la menopausia (bochornos, sudores nocturnos, trastornos del sueño, ansiedad, resequedad vaginal y disfunciones sexuales), así como reducir el riesgo cardiovascular y prevenir la osteoporosis, reduciendo el índice de fracturas e incapacidad.

 

Incluso, se aconseja el uso de una Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) desde que comienza el descenso en la producción de estrógeno, con el objetivo de fortalecer los huesos y reducir la pérdida de masa ósea, dijo la especialista. Además, gracias a la combinación de dosis muy bajas de drospirenona y estradiol, tiene un efecto benéfico en los lípidos, contrarresta el aumento de peso al evitar la retención de líquidos y es la única terapia amigable con la presión arterial.

 

 

La menopausia debe vivirse de manera plena y saludable, por ello la Dra. Mercedes Álvarez recomendó que, a partir de los 45 años de edad las mujeres deben acudir con su médico, quien tres una evaluación médica, determinará la conveniencia de indicar una erapia de Reemplazo Hormonal, para disfrutar de una menopausia feliz.

 

 

Finalmente, la gineco-obstetra destacó que para fortalecer la salud ósea, aunado al uso de una TRH, las mujeres deben incluir en su dieta alimentos ricos en calcio (sobre todo productos lácteos) y vitamina D, (por ejemplo, pescados grasosos como el bacalao), además de la práctica regular de ejercicio como caminata o natación.