martes - enero 10, 2017

Títeres virtuales dan voz a niños que han sufrido experiencias traumatizantes

Algunos niños guardan secretos que ponen en riesgo su salud física y emocional; para ayudarlos a liberarse de éstos y así, protegerlos, la psicóloga Julia Borbolla creó Antenas por los Niños, una herramienta que utiliza títeres virtuales para dar voz a los pequeños y la cual obtuvo el mayor número de votos públicos vía Internet en la contienda por los Aspirin Social Innovation Award 2016. Gracias a ello, este programa recibirá un apoyo económico de 20,000 €, con lo cual atenderán a lo largo del año a pequeños del Instituto Nacional de Cardiología, así como de los Hospitales Pediátricos de Tacubaya e Iztapalapa.

 

“Este premio es muy importante, no sólo porque nos permitirá garantizar el apoyo a cientos de niños durante todo 2017, sino que además fortalece la confianza en el programa, debido al respaldo que implica contar con el reconocimiento de una empresa con tanto prestigio y tradición como lo es Bayer”, subraya la psicóloga Borbolla.

 

Antenas por los Niños es un proyecto que nació en 1985 cuando Julia trabajaba como psicóloga en una escuela e ideó un personaje llamado Antenas –el cual no tiene padres ni habla con los adultos– para que las maestras de preescolar y primaria lo dibujarlo junto con algún comentario positivo en los cuadernos de sus alumnos. “Los niños amaban al personaje y se sentían tan motivados que mejoraron su comportamiento y calificaciones. Incluso, el regalo que le pidieron al director del colegio un Día del Niño fue conocer a Antenas”. Pero fue hasta 2005 cuando este personaje cobró vida y se convirtió en un títere virtual que ayuda a los niños a externar sus emociones y vivencias ante situaciones difíciles, incluyendo abusos por parte de adultos, así como dudas y temores ante diversos problemas de salud.

 

Antenas ayuda a los pequeños a asimilar y enfrentar la incertidumbre y el estrés que causa cualquier intervención médica, pues generalmente no entienden qué les pasa, por qué sus padres lloran, por qué los médicos les administran inyecciones, sueros, medicinas con sabor horrible. "El rechazo y la confusión pueden ser tan grandes que los niños sufren un impacto emocional muy importante e incluso rechazan su tratamiento, poniendo en riesgo su vida", explica Julia.

 

“Recuerdo mucho el caso de una pequeña que recibió un trasplante de riñón, pero empezó a escupir las medicinas y nadie conseguía que las tomara. Cuando ella platicó con Antenas le contó que antes de que se enfermara, sus padres se gritaban e iban a divorciarse, en cambio, desde que ella estaba en el hospital, ellos se llevaban bien y hasta se abrazan. Dijo: ‘Si me alivio, mis papás van a volver a pelear’. A partir de descubrir esto se trabajó con toda la familia y así la niña aceptó los medicamentos”.

 

Y es que el objetivo de Antenas en los hospitales implica ayudar a desentrañar esos secretos que ponen en riesgo el apego a tratamientos en niños con cáncer, en precirugía, aquellos que van a vivir un trasplante de médula y otras situaciones en las cuales el médico requiere que el niño comprenda la situación y coopere.

 

La hija de Julia Borbolla, la psicóloga Julia Niño de Rivera Borbolla –quien hoy tiene 33 años y es directora de Fundación Antenas– conoce muy bien ese sentimiento de zozobra y desolación, pues nació con una cardiopatía por lo cual requirió cuatro operaciones durante su infancia. Julia cuenta que su hija no entendía de niña cómo sus padres permitían que médicos y enfermeras ‘la picaran’. “La percepción del niño sobre lo que ocurre ante un tratamiento es diferente de lo que pensamos los adultos y con frecuencia nadie se toma el tiempo para explicarle qué le está pasando y ayudarlo a enfrentar cómo se siente”, comenta.

 

“Mi hija me dice que de haber tenido la oportunidad de platicar con Antenas durante sus múltiples hospitalizaciones, se hubiera atrevido a preguntar muchas cosas que quería entender; eso le hubiera dado mayor fortaleza para afrontar los duros momentos que vivió de pequeña”, explica Boborlla.

 

Pero Antenas no sólo acompaña a los pequeños hospitalizados, también a quienes viven situaciones de abuso, permitiéndoles hablar sobre esto sin temor a sufrir la venganza por parte de sus atacantes e incluso protegiéndolos para siempre de éstos. Y es que además de la atención que los psicólogos ofrecen a través de Antenas, Julia y su equipo lograron que se modificara el Código de Procedimientos Penales, de manera que las denuncias que revelan los pequeños en las sesiones –las cuales siempre se graban– son consideradas pruebas en cualquier juicio, relata orgullosa Julia.

 

Así, varios centros de justicia de la Ciudad de México, Coahuila, Hidalgo y Oaxaca cuentan con especialistas capacitados y supervisados constantemente por el equipo de Antenas por los niños, para asegurar el uso ético y adecuado de la herramienta.

 

El éxito ha sido tal, que autoridades inglesas y argentinas están evaluando su implementación. “En Inglaterra tienen un call-center a través del cual se puede denunciar maltrato infantil o el mismo niño puede pedir ayuda. El problema es que, tras rescatar a los pequeños, ellos no se atreven a hablar, muchas veces por temor a las represalias que puedan enfrentar. Por eso les interesa tanto tener un programa como el nuestro, que dé voz a los menores, respetándolos y cuidando su integridad”, refiere.

 

“Los niños no deben guardar secretos terribles, porque si se añejan, cuando son adultos sufren y hacen sufrir a los demás. En cambio, soltar algo a tiempo permite trabajarlo y, con el tiempo, sana el alma. Por eso agradecemos a Bayer este importante apoyo que nos ayudará a sanar a cientos de niños durante este año”, concluyó Julia.

 

Conoce más sobre Antenas por los Niños en:

http://www.antenas.paralax.com.mx/

https://www.facebook.com/antenas.antenopolis

Twitter: @Antenas_