lunes - junio 15, 2020

¿El COVID-19 puede causar trombosis y embolias pulmonares?

Los pacientes gravemente enfermos con COVID-19 son más susceptibles a los coágulos sanguíneos, informan los expertos médicos. Estos pueden obstruir los vasos sanguíneos vitales en los pulmones, por ejemplo. ¿Qué significa esto para los pacientes? Platicamos estos hallazgos con el experto en trombosis Frank Misselwitz.

Dr. Misselwitz, hay indicios que los pacientes con COVID-19 son más susceptibles a desarrollar coágulos sanguíneos, lo que a su vez puede provocar embolias o, en términos simples, la obstrucción de los vasos sanguíneos. ¿Cuál es su perspectiva sobre estos nuevos hallazgos?

Durante la fase de infección aguda, particularmente en las primeras semanas, los médicos y profesores con los que hemos colaborado durante muchos años me llamaban todos los días, informando casos de trombosis o embolias pulmonares en sus pacientes con COVID-19. Inicialmente, nadie sospechaba que hubiera un vínculo, ya que todos asumieron que el coronavirus era un virus pulmonar que ataca los pulmones y causa infecciones respiratorias graves.

 

Sin embargo, desde entonces cada vez hay más evidencia. Una publicación holandesa que analiza datos de 184 pacientes encontró trombosis en un tercio de las personas infectadas con COVID-19. Esto es mucho más alto que la tasa habitual de casos en pacientes con neumonía bacteriana, por ejemplo.

 

Entonces, ¿las enfermedades virales son una posible causa de trombosis?

No podemos decir que ese sea generalmente el caso. Hay virus que hacen exactamente lo contrario, causando hemorragia a los pacientes. La mayoría de las enfermedades virales no tienen efecto sobre la trombosis.

 

¿Qué le hace exactamente el coronavirus al cuerpo?

Todavía no lo sabemos con certeza. Sin embargo, en términos generales, ahora podemos decir que COVID-19 daña gravemente las paredes internas de los vasos sanguíneos, conocidas como células endoteliales. Esto va de la mano con una reacción inflamatoria severa, que hace que se formen coágulos en los vasos sanguíneos grandes y, en algunos casos, también en los vasos pequeños de los pacientes, e incluso en más de un lugar. Esto puede conducir a la insuficiencia orgánica causada por los coágulos que bloquean los vasos.

 

¿Existen factores que estimulan la trombosis en pacientes con coronavirus?

En términos generales, podemos decir que la enfermedad por COVID-19 es particularmente grave en pacientes cuyo organismo ya tiene un sufrimiento previo por otra enfermedad. Por supuesto, también hay una serie de factores de riesgo bien conocidos, como la vejez, la obesidad y la diabetes mellitus. Es probable que los factores de riesgo específicos sean vasos sanguíneos ya dañados, por ejemplo, arteriosclerosis. Aparte de eso, el origen exacto aún no está claro. Solo estamos en las primeras etapas de esta investigación científica.

 

¿Pueden los medicamentos anticoagulantes reducir estos riesgos?

Ahora tenemos los resultados de un estudio en el que se observó a más de 2,700 pacientes con COVID-19 en Estados Unidos, que sugiere que la terapia anticoagulante reduce significativamente la mortalidad hospitalaria en pacientes con coronavirus. Sin embargo, todavía estamos esperando los resultados de ensayos clínicos aleatorizados y controlados, que todavía están en curso.

 

¿Hay alguna recomendación oficial sobre cómo administrar anticoagulantes a pacientes con COVID-19?

La profilaxis de trombosis generalmente se recomienda para enfermedades internas que dejan a los pacientes en cama, pero esta es una regla general y no específica para COVID-19. Por supuesto, estos medicamentos también se pueden usar con pacientes con coronavirus postrados en cama, preferiblemente con la heparina anticoagulante.

 

La comunidad científica generalmente recomienda anticoagulantes para pacientes con COVID-19 que están en el hospital, particularmente aquellos en cuidados intensivos, y, por supuesto, para pacientes que han experimentado trombosis anteriormente. Un curso de acción que se está discutiendo actualmente para pacientes gravemente enfermos es aumentar la dosis de profilaxis de trombosis hasta una dosis terapéutica. Sin embargo, hasta el momento, no hay evidencia concluyente a favor de esto.

 

¿Qué significan estos nuevos hallazgos para los pacientes que cursan la enfermedad en su hogar?

Aún no lo sabemos. Todavía no hay pautas cuando se trata de la terapia anticoagulante profiláctica para pacientes ambulatorios de COVID-19. Primero tenemos que esperar a que se completen los estudios en curso. Sin embargo, hay indicios de que el riesgo de trombosis en pacientes tratados en el hogar es significativamente menor, aunque no del todo cero.

 

Los pacientes que ya están tomando medicamentos anticoagulantes debido a una afección cardíaca, por ejemplo, debe continuar tomándolos según lo prescrito. Bajo ninguna circunstancia deben automedicarse.

 

También es muy importante que asistan a las citas médicas con regularidad. Estamos viendo casos graves de tromboembolismo potencialmente mortal, que no se diagnostica o se diagnostica demasiado tarde, en personas que no tienen COVID-19. En la actual pandemia de coronavirus, muchas personas son reacias a ir a su médico por temor a infectarse. Esto puede tener consecuencias peligrosas si, por ejemplo, el tratamiento de un ataque cardíaco se retrasa. En el peor de los casos, esto puede provocar un daño cardíaco mayor que si el ataque hubiera sido tratado a tiempo.

 

¿Cuáles son los signos de advertencia de trombosis?

Hay síntomas - en este caso, a menudo los asociados con la trombosis venosa profunda causada por estar postrado en cama y por la enfermedad subyacente: la sangre se acumula en las venas de las piernas, donde se puede formar un coágulo. La pierna o, a menudo, la parte inferior del muslo se hincha, duele y se enrojece. A veces incluso hay una vena varicosa palpable. Esta es una señal que debería llevar al paciente a ver a un médico de inmediato.