jueves - marzo 22, 2018

Haciendo que cada gota cuente

El agua es uno de los recursos más valiosos del mundo, pero cada vez es más escasa. Los agricultores y los científicos están contrarrestando este problema aplicando métodos para utilizar el agua de manera más eficiente en la agricultura.

Los recursos de agua a nivel mundial están bajo varias amenazas graves: En una parte del mundo, México puede batallar con una sequía extrema, pero inundaciones pueden atormentar a Australia al mismo tiempo. “Los recursos desiguales de agua y la escasez de agua son las dimensiones y consecuencias más tangibles del cambio climático, en términos de patrones de precipitación cambiantes, y generalmente más variabilidad e incertidumbre,” afirma Jan Lundqvist, Asesor Científico Senior del Instituto Hídrico Internacional de Estocolmo (SIWI, por sus siglas en inglés) de Suecia. Hoy en día, está ocurriendo una escasez severa de agua en muchas regiones del mundo. En general, aproximadamente 1,200 millones de personas, o casi una quinta parte de la población mundial, ya viven en áreas de escasez física – y esta tendencia está aumentando. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, para 2025 habrá 1,800 millones de personas viviendo en regiones con una escasez absoluta de agua, y dos terceras partes de la población mundial podrían estar viviendo bajo condiciones en las que no hay el agua suficiente a causa del cambio climático.

Para los agricultores, este aumento en la escasez de agua es amenazante debido a que su trabajo depende directamente de este recurso valioso. “Con frecuencia, el agua está relativamente más limitada que la tierra, y esto es incierto. En principio, aunque no en la práctica, se pueden producir alimentos sin tierra, pero no sin agua,” afirma Lundqvist. De hecho, el 70 por ciento del suministro global de agua dulce se utiliza para apoyar la producción agrícola.

 

El agua – un recurso escaso

La tierra es el planeta “azul”: el 71 por ciento de su superficie está cubierta de agua. Pero la mayor parte de ésta es el agua salada que se encuentra en los océanos del mundo. Sólo una pequeña porción – 2.5 por ciento – es agua dulce, y sólo una pequeña cantidad de esta agua dulce es directamente accesible. El resto está limitado a glaciares y casquetes polares.

 

70% La agricultura de hoy en día utiliza aproximadamente el 70 por ciento del suministro mundial de agua dulce.

Fuente: Weltagrarbericht

 

Estas condiciones urgentes significan un énfasis en eficiencia: Los agricultores necesitan utilizar enfoques nuevos para obtener una mayor cosecha de las mismas parcelas, en tanto que reducen su uso general de agua. Ed Fagan, un agricultor de hortalizas de Cowra, una ciudad en Nueva Gales del Sur, Australia, ya está practicando una estrategia de cultivo nueva que utiliza el agua de la forma más eficiente posible: “Debido a que no tenemos mucha lluvia, el agua es una parte crítica de la agricultura en Australia. Es por esto que, en nuestra granja, tenemos el objetivo de producir lo más que podamos en el periodo templado y de frío del año para utilizar menos agua.”

Maximizando el cultivo por goteo

Los agricultores también están incrementando la eficiencia del uso del agua utilizando la irrigación por goteo. Con este método, las mangueras distribuyen el agua en los campos, permitiendo que el agua gotee lentamente directo en las raíces de los cultivos. Contrario a la irrigación aérea convencional, este método permite a los agricultores aplicar el agua de manera precisa para una ingesta directa de la planta sin desperdicio debido a la evaporación excesiva o a la cobertura imprecisa.

 

Sistema de Irrigación por Goteo

Uso eficiente del agua: Tanto el agua como los agentes fitosanitarios se pueden distribuir mediante pequeños orificios en las mangueras.

 

Pero la irrigación por goteo es más que un enfoque de riego de primer plano. También utiliza sensores de la humedad del suelo que proporcionan información exacta acerca de cuánta agua se necesita en un punto específico en el ciclo de vida de una planta, automatizando el proceso de aplicación de agua. De esta manera, la irrigación por goteo administra agua en el momento preciso en el que es necesario.

Este uso más eficiente del agua se traduce en enormes ahorros económicos para los agricultores. “De hecho, la irrigación por goteo proporciona eficiencia del uso del agua de más del 95 por ciento. Esto se traduce en una reducción del uso del agua de más del 40 por ciento sobre los métodos de irrigación tradicionales. Es más eficiente, puede ser automatizado y es menos intensivo en cuanto al trabajo,” afirma Holger Weckwert, Gerente del Segmento Global de Frutas y Verduras e Insecticidas en Bayer.

 

Maximizando el Cultivo por Goteo

 

Buenas cosechas: las demandas en el mercado internacional son elevadas.

 

El agricultor mexicano Daniel Cevallos dejó de utilizar su enfoque de agua tradicional, utilizando canales entre sus campos, en favor de un sistema de irrigación por goteo. No se arrepiente de su decisión. “La irrigación por goteo me permite irrigar mis cultivos de manera precisa – tanta agua como es necesario, la menor cantidad de agua posible. De esta manera, no desperdicio ni una gota. Este sistema ya me benefició en gran medida porque me protegió contra grandes pérdidas durante una sequía severa.”

Bayer y su socio Netafim están enfrentando el problema de la escasez de agua de frente con la solución de irrigación DripByDrip. En este nuevo enfoque, tanto el agua como los productos fitosanitarios se distribuyen en todo el campo mediante el sistema de irrigación por goteo y luego se administran directamente en las raíces de los cultivos. Actualmente, el sistema se enfoca en la producción de frutas y verduras en todas las regiones áridas y semi-áridas del mundo, y posteriormente apoyará a cultivos como el algodón, la caña de azúcar y el arroz.

Y otra manera en la que los agricultores utilizan el agua con precisión es a través de la agricultura digital. Con base en los datos obtenidos con drones, satélites y sensores, los agricultores reciben recomendaciones del campo. Utilizando las tecnologías digitales, los agricultores pueden programar sus sistemas de irrigación de mejor manera para ahorrar agua, reciben recomendaciones de las fechas de plantación y asesoría de re-plantación, y evalúan la capacidad de almacenamiento de agua del suelo.