Editorial

“El glifosato es el villano favorito”

// En una entrevista con el periódico alemán “Tagesspiegel”, el miembro del Consejo de Dirección de Bayer y responsable de la División Crop Science, Liam Condon habla sobre el glifosato y sobre la adquisición de Monsanto por parte de Bayer

En el campo, se piensa que el glifosato mata todo lo que entra en contacto con él, así como que los insectos no encuentran alimento suficiente. A la pregunta sobre si se debería limitar el uso de glifosato en el campo, Liam Condon responde:

“No, el glifosato es es el villano favorito de todos aquellos que en principio rechazan la agricultura moderna. Por eso, algunos políticos tratan de ganar puntos fáciles con los ciudadanos  con este tema tan emotivo. El glifosato es una herramienta segura, eficiente y bien establecida desde hace décadas para que los agricultores aseguren las cosechas. Sin el glifosato, el control de las malas hierbas sería más difícil y menos sostenible, los agricultores tendrían que arar más, lo que dañaría al suelo y con ello a la biodiversidad. Quien esté a favor de una mayor sustentabilidad en la agricultura, debería defender el glifosato en lugar de exigir que lo retiren. El hecho de que muchos de los que rechazan los productos fitosanitarios como el glifosato también actúen en contra de la ingeniería genética o de la digitalización de la agricultura demuestra cuán absurdo es todo este debate. Ambas áreas pueden contribuir a una reducción significativa de los pesticidas, pero aun así son atacadas”.

 

Por otro lado, las recientes sequías de verano en Alemania y otras parte de Europa, dañaron sobre todo a los monocultivos, provocando pérdidas significativas para los agricultores, es por ello que el responsable global de Crop Science afirma que necesitamos tecnología en el campo:

“Es justamente ese ejemplo el que demuestra lo urgentemente que necesitamos innovaciones en la agricultura. La ingeniería genética o el tan discutido proceso CRISPR/Cas pueden contribuir al cultivo de plantas que no sean tan solo resistentes a las plagas y a las enfermedades, sino también a la sequía y al calor. Si queremos hacer frente a las consecuencias del cambio climático, no podemos darnos el lujo de renunciar al progreso por razones ideológicas”.

 

Finalmente, al preguntarle por la reputación de Monsanto y sobre la nueva imagen de Bayer tras la adquisición, Liam Condon explica que la compra está totalmente justificada:

“Sí, Monsanto tiene una mala imagen, sobre todo en Alemania y Francia. Sin embargo, estamos activos en más de 100 países y, aparte de los dos países mencionados, en ningún lugar vemos que la reputación de Bayer se vea afectada de forma significativa. Compramos Monsanto porque es una empresa de biotecnología de primera calidad. Abogamos fervientemente a favor de que las decisiones importantes no se tomen en función de las emociones o ideologías, sino sobre la base de hechos científicos reconocidos”, concluye Liam Condon.