Editorial

Con tecnología en semillas

México: Lugar 11

como productor de algodón

// El país superó la crisis de los 90 cuando se desplomaron los precios internacionales de este producto; hoy, campañas sanitarias y mejores prácticas agrícolas impulsaron su resurgimiento.

La incertidumbre que se vivió en los años 90’s sobre la producción de algodón en México y el mundo por el alto e infructuoso costo para el control de plagas, la poca resistencia al clima y precios internacionales a la baja, llevaron a esta actividad a verse al borde de la extinción, provocando que la industria textil se refugiará en las fibras sintéticas.

El panorama cambió en la actualidad. Hoy en día, la producción se encuentra en crecimiento gracias a campañas sanitarias, mejores prácticas agrícolas, la importancia del consumo de productos naturales y la adopción de tecnología en las semillas.

“Hoy, las semillas genéticamente modificadas de algodón facilitan el ahorro de agua y agroquímicos entre otros beneficios para la agricultura y el medio ambiente. México se posiciona hoy como productor número 11 del ranking mundial”, comenta Bitia Osorio, responsable del segmento de negocios de semillas de la División Crop Science de Bayer de México.

De acuerdo con cifras de los últimos cinco años, el país produce anualmente un promedio de 541 mil toneladas de algodón, y Chihuahua, una zona muy árida, es la entidad líder en producción con siete de cada 10 toneladas de la cosecha nacional.

“El futuro del algodón mexicano se encuentra en manos de las semillas mejoradas, pues ofrecen mayores rendimientos, cultivos más resistentes a variaciones climáticas y a plagas”, aseguró Bitia Osorio.

Cabe destacar que las pérdidas de las cosechas disminuyeron notablemente tras 20 años de uso de biotecnología en la semilla de algodón. En 2016, sólo 0.02% de la superficie destinada a la generación de esta planta se siniestró. El uso de agroquímicos, por su parte, se ha reducido hasta 70%.

Dicho producto agrícola resulta significativo también para la generación de ingresos. Según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), tan solo en 2010 se generaron poco más de 700 mil empleos directos y un millón 800 mil de manera indirecta, todos exclusivamente en el eslabón primario de la cadena productiva de esta fibra.

“En Bayer refrendamos nuestro compromiso para mejorar las prácticas agrícolas en México. Por ello, creamos programas como el Bayer Cotton Club; donde se busca impulsar el diálogo entre productores, agricultores, técnicos, miembros de la industria textil, entre otros, mediante foros de retroalimentación, a fin de dar a conocer las innovaciones tecnológicas previas a la temporada de siembra.” concluyó Matías Correch, responsable de la División Crop Science.