Editorial

Werner Baumann en Handelsblatt

“Estaremos a la altura

de nuestra responsabilidad”

// Resumen de una entrevista del periódico alemán Handelsblatt (05-06-2018) a Werner Baumann, Presidente del Consejo de Dirección de Bayer AG, tras el cierre de la adquisición de Monsanto.

l proceso antimonopolio duró más de lo esperado. ¿Hubo un momento en estos casi 20 meses en que el proyecto estuvo en una situación crítica?

No, no lo hubo. Tuvimos conversaciones muy intensas con las autoridades antimonopolio, especialmente en Europa y en los Estados Unidos. Solamente en Bruselas y Washington, presentamos un estimado de 40 millones de páginas A4. Durante un proceso de este tipo, se llega a entender cada vez mejor las posiciones de las autoridades y cómo reaccionar ante ellas.

 

Ustedes tienen que vender mucho más de lo planeado. ¿Qué tan dolorosas son las ventas?

Por supuesto, nos duele todo lo que tenemos que entregar. Pero el objetivo de las autoridades de competencia era fortalecer la competencia. BASF se equipará ahora con atractivos negocios que desarrollamos con intensidad durante décadas y que hubiéramos preferido conservar. Por otra parte, con la adquisición se están incorporando también nuevos  e interesantes negocios.

 

Los 4 mil empleados que tienen que dejar Bayer e irse a BASF no están muy entusiasmados.

Por supuesto que hay incertidumbres. A los empleados afectados les hemos explicado los posibles efectos. La gran ventaja es que solo cambian de empleador, no de trabajo. BASF quiere y seguirá desarrollando estos negocios.

 

Si Bayer cede tanto negocio, surge la duda de hasta qué punto puede crear valor la fusión. ¿Aún vale la pena el proyecto?

Nuestra perspectiva no ha cambiado: Las dos empresas se complementan perfectamente tanto a nivel regional como tecnológico. Bayer es considerado el mejor fabricante mundial de productos fitosanitarios y Monsanto el mejor proveedor de biotecnología vegetal. A lo largo de mi carrera he participado en muchas transacciones y estoy convencido de que este proyecto de adquisición tiene un gran potencial de creación de valor en varios aspectos y, por lo tanto, también en general.

El futuro de Bayer depende en gran medida del éxito del proyecto Monsanto.
¿Qué tan peligroso es esto?

Lo siguiente se aplica a toda decisión de negocios: Si quieres aprovechar las oportunidades, tienes que asumir riesgos. Con plena conciencia de los riesgos: Vemos grandes oportunidades en la combinación con Monsanto porque la calidad de los negocios, de los empleados y de la tecnología es muy convincente. La alimentación de una población mundial en crecimiento es una tendencia a largo plazo a cuya solución queremos contribuir.

Eso no lo lograrían con el nombre de Monsanto, en vista de su mala reputación.
¿Por eso le retiran el nombre?

Nuestra empresa se llama Bayer y eso no cambiará en el futuro. La cruz de Bayer es sinónimo de confianza, competencia y calidad en todo el mundo. Las marcas de productos adquiridas se incorporarán a la cartera de productos de Bayer.

 

Bayer quiere manejar los negocios de Monsanto en el futuro basándose en sus propias normas y valores. Eso requiere un cambio cultural en los americanos. ¿Qué tan difícil será?

Monsanto ha manejado sus negocios enteramente conforme a estándares como los que tenemos en Bayer. Pero nosotros hacemos algunas cosas de forma diferente. Bayer aboga por un intercambio y un diálogo abierto incluso con los participantes más críticos. Reforzaremos ese aspecto.

 

¿Qué significa eso concretamente?

Abogamos por la transparencia y también avanzamos en ese sentido. Un ejemplo: Ponemos a disposición del público los estudios de seguridad de los productos fitostanitarios, cualquiera puede consultarlos. No estamos obligados a hacerlo. En los próximos años verán más de esto. Asumimos nuestra responsabilidad como líder mundial en la agricultura.

 

En breve, 20 mil empleados de Monsanto se incorporarán al grupo Bayer.
¿Están contentos o asustados?

El personal de Monsanto está altamente calificado y motivado, como era de esperarse de una empresa líder en su campo. Además, de ver la fusión desde un comienzo de una forma positiva. Con la gerencia hemos preparado intensamente nuestra cooperación, tanto operativa como culturalmente. El ambiente es excelente. Coincidimos en los valores por los que seremos medidos.

 

Los agricultores temen que el poder de mercado de Bayer reduzca la competencia y el surtido y que los precios sean más altos. ¿Eso está justificado?

No. Unas 30 autoridades de todo el mundo examinaron la adquisición y establecieron amplias condiciones para garantizar que la competencia en el sector agrícola siguiera siendo fuerte. En el futuro queremos ofrecerles a nuestros clientes y consumidores más innovaciones y una mayor variedad a precios asequibles. Está claro que solo tendremos éxito si nuestra oferta a nuestros clientes es mejor que la de la competencia.

 

¿Entonces nadie tiene que temerle a Bayer, el nuevo líder mundial de los productos agroquímicos?

No, todo lo contrario. Le garantizo que estaremos a la altura de nuestra creciente responsabilidad para con los agricultores, los consumidores y el medio ambiente.

 

Si Monsanto tiene estándares tan altos, uno se pregunta por qué la compañía está invadida por una serie de demandas. ¿Qué tan altos son los riesgos legales que Bayer se compra con el trato?

Estos riesgos de demandas son muy comunes en los negocios en los cuales trabajamos. Es importante saberlo: En la agricultura y la industria farmacéutica estamos sujetos a requisitos normativos muy estrictos. Queremos colocar productos seguros en las manos de nuestros clientes y pacientes. Para nosotros sería inaceptable vender productos que no tengan un perfil positivo de beneficios y riesgos.

 

Pero de eso es exactamente de lo que le acusan los críticos, como por ejemplo en el caso del herbicida glifosato, que ahora se está prohibiendo gradualmente en los campos debido a la presión pública.

Desgraciadamente, las decisiones reguladoras para nuestros productos se solapan cada vez más ideológicamente. Esto ya no es una cuestión de hechos. Se trata de un fenómeno muy peligroso. Nuestra industria necesita un marco regulador fiable basado en la ciencia. Este hecho no debe verse socavado por decisiones políticas basadas en estados de ánimo actuales.

 

Todos los principales fabricantes de agroquímicos confían en la ingeniería genética verde para producir nuevas semillas. Sin embargo, el rechazo de esta tecnología entre la población sigue siendo alto. ¿Seguirá siendo viable su modelo de negocio?

Ninguna empresa en el mundo puede trabajar a largo plazo si tiene que hacer frente a una amplia oposición social. Dependemos de la aceptación y asumimos una gran responsabilidad a la hora de utilizar las nuevas tecnologías. Creo que deberíamos encontrar un marco regulador en el diálogo que nos permita aprovechar las grandes oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. El progreso no debe detenerse a causa de frentes ideológicos obstinados. Es un error en muchos proyectos legales centrarse siempre solo en los riesgos. Permítanme añadir que algunos de los riesgos que se citan ya han sido refutados en la vida cotidiana desde hace más de 25 años.