¿Si no duele no sirve? Evita el dolor en el gimnasio

• 6 de cada 10 personas dejan de ir al gimnasio después de 3 o 4 meses.

• Una de las razones para renunciar a este buen hábito es el dolor, una reacción natural del organismo hacia el ejercicio.

• Descansar entre 7 y 9 horas al día es parte de la llamada “recuperación pasiva”, sin la cual hay un impacto negativo en el sistema nervioso y las capacidades de defensa del organismo

• Otras herramientas para que el dolor no interfiera con el ejercicio implican seguir un plan de ejercicio individualizado, respetar los límites del cuerpo y calentar 5 minutos.

Cada día son mas personas las que buscan mantenerse sanas a través del ejercicio y por ello se inscriben a un gimnasio, el problema es que sin un plan de entrenamiento el dolor muscular puede hacerlos desistir en su propósito. Se calcula que 60% de quienes se inscriben a un gimnasio, lo abandonan después de tres o cuatro meses. Las razones suelen ser muchas. Una de ellas es el dolor muscular, el cual puede ser una sensación natural del ejercicio o resultado de una mala técnica. Cuando realizas un ejercicio nuevo o aumentas la intensidad el dolor es normal y es el resultado del uso de músculos que generalmente no se utilizan, de la distención de los músculos o de pequeños desgarros en las fibras musculares . Es importante que sepas que el dolor es parte normal de este proceso y que afecta tanto a deportistas experimentados como a novatos. A este dolor se le conoce comúnmente como “Dolor Muscular Tardío” (DMT) y de acuerdo con los expertos, se presenta entre 12 y 24 horas después de haber realizado ejercicio; alcanzando su máxima intensidad entre 24 y 48 horas posteriores; además, puede durar hasta 4 días. Durante este tiempo, los músculos se reparan y se fortalecen. Sin embargo, el dolor puede ocasionar que algunas personas dejen el gimnasio, perdiendo los beneficios que este buen hábito trae a la salud. Para evitar que el dolor frene tu propósito de ejercitarte, te compartimos las siguientes recomendaciones:

A) Lleva contigo un analgésico. Algunas de las terapias más utilizadas para aliviar el dolor muscular después de hacer ejercicio son los masajes y los antinflamatorios no esteroides (AINEs). El naproxeno es uno de los más conocidos y ampliamente utilizados por parte de los deportistas y público en general, ya que diversos estudios han comprobado que es altamente eficaz para disminuir este tipo de dolor, al tiempo que ayuda a reducir la inflamación.

B) No basta seguir tu intuición. Si ya te inscribiste a un gimnasio, acércate a un entrenador para que, además de orientarte sobre el tipo de actividad y la rutina que debes seguir, te explique la técnica adecuada para realizar cada ejercicio y la manera correcta de usar los aparatos. Si el dolor se vuelve recurrente o aumenta con el tiempo, podría deberse a una distensión o lesión muscular ocasionada por una técnica incorrecta. Detectar estos errores a tiempo te evitará sufrir lesiones recurrentes y crónicas.

C) 5 minutos hacen la diferencia. Recuerda que los músculos deben de estar preparados antes de comenzar con la rutina. Bastan 5 minutos de ejercicio aeróbico –por ejemplo: correr, caminar deprisa o andar en bicicleta– como calentamiento antes de entrenar. Esto aumenta el flujo sanguíneo hacia los músculos, preparándolos para el ejercicio.

D) No le discutas a tu cuerpo. Mantente atento a las señales que te envía tu cuerpo y conoce tus límites para que no rebases el tiempo recomendado y tampoco levantes mucho peso. Los expertos recomiendan comenzar a entrenar con baja intensidad e ir aumentándola progresivamente de acuerdo con las capacidades individuales.

D) La recuperación pasiva es muy importante. Aunque parezca sorprendente, dormir entre siete y nueve horas ayuda a que tu cuerpo se recupere adecuadamente después de hacer ejercicio. El sueño es parte de la llamada “recuperación pasiva” y sin él, presentarás agotamiento del sistema nervioso, disminución de la capacidad de trabajo y de las capacidades de defensa del organismo. Para que el dolor no te impida dormir, un buen aliado puede ser un tratamiento como Flanax Nocto® que combina un analgésico llamado naproxeno, el cual te ayudará a eliminar molestias musculares y articulares hasta por 12 horas, y una sustancia llamada difenhidramina, la cual favorece el sueño. Hacer del ejercicio parte de tu vida no sólo te ayudará a controlar tu peso, sino que además te traerá múltiples beneficios como reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Al mismo tiempo, la actividad física te ayudará a mejorar tu salud mental y ánimo, así como a fortalecer tus huesos, e incluso, a mejorar tu salud sexual. Así que evita que el dolor se interponga entre tú y el ejercicio y haz que este buen hábito sea parte de tu rutina de autocuidado.

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