• Un lugar cálido para jugar

    Proyecto de Voluntariado de Trabajadores en Ucrania

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    Kateryna Chechel is working to improve the conditions in a kindergarten in Ukraine: a lack of heating there meant that the children often got sick.

Los niños sanos se convierten en adultos sanos, este es el lema de Kateryna Chechel. Con el apoyo económico de la Bayer Cares Foundation, la colaboradores de Bayer aboga por mejorar las condiciones de un jardín de niños en Ucrania. Dado que en dicho lugar faltaban calefacciones, los niños se enferman con frecuencia y se quedan en casa sin vigilancia.

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  • El reto:
    Las condiciones en este jardín de niños ucraniano eran muy pobres. Había una falta de calefacción, medicamentos y juguetes.

    Solución:

    Kateryna Chechel organizó ayuda financiera a través de la Fundación Bayer Cares e invirtió en el equipo del jardín de niños.
  • Beneficio:
    Su objetivo principal es apoyar la salud de los niños a través de condiciones de vida adecuadas. La inversión también creará más lugares de kindergarten.

Leones, elefantes y erizos adornan las paredes del jardín de niños Kolosok cerca de Kiev. En el centro del salón hay mesas blancas - en el rincón se encuentra una gastada alfombra para jugar con algunas piezas de madera, coches y animales de peluche. Un pequeño grupo de niños de un año y medio hasta seis años de edad le da vida al modesto salón. "Los pocos juguetes que tienen aquí los niños, son muy viejos”, dice Kateryna Chechel, experta en comunicación de Bayer en Ucrania. El jardín de niños se encuentra cerca del Bayer Seeds Center en la región de Kiev, en donde, en ocasiones se encuentra. Un día simplemente lo visitó, sin ninguna intención determinada. "De hecho ni siquiera tenía planeado ir ahí. Fue simplemente el destino”, dice Chechel posteriormente.

Los pequeños en el jardín de niños de Kolosok juegan con sus juguetes sobre una vieja alfombra para juegos. La suerte de los niños conmovió de inmediato a la colaboradora de Bayer Kateryna Chechel (foto izquierda). Quiere ayudar

El estado del jardín de niños le preocupa: "Nunca antes había visto que los niños fueran atendidos en condiciones tan precarias”, recuerda Chechel. El mayor defecto: no hay una calefacción que funcione. Por ello, la mayor parte del jardín de niños está vacía. En realidad, 60 niños tendrían espacio para jugar y dormir en cinco salones. Pero ya solo operan dos salones y una pequeña cocina. "En invierno, los niños tampoco pueden utilizar el jardín. Con una temperatura de cerca de 10 grados en el interior, es demasiado frío para volverse a calentar después de jugar afuera”, describe Chechel. El frío penetrante fue para ella el motivo principal de comprometerse y solicitar apoyo económico de la Bayer Cares Foundation en el marco del programa de voluntariado. Un jurado de expertos seleccionó su proyecto como uno de 84 proyectos mundiales para recibir subsidio

Nunca antes había visto a niños siendo atendidos en tan malas condiciones.

En los proyectos, colaboradores de Bayer trabajan como voluntarios en la mejora de las condiciones de vida en las zonas donde hay sedes de la empresa. Chechel obtuvo un subsidio de tres mil euros. "Quería que los niños estuvieran calientitos”. Pronto, Chechel se reunión con algunos padres así como representantes de autoridades locales para planear las acciones. Esto les dio nuevas esperanzas a los padres y educadores. Debido a la falta de fondos y sin el apoyo del estado, ya no creían poder mejorar la situación del jardín de niños. En estrecha colaboración con la organización de beneficencia ucraniana "Let’s help”, Chechel asumió la dirección del proyecto de subsidio, el cual inició a finales de abril de 2016. Con la ayuda de los recursos de la fundación, se instala en primer lugar un nuevo sistema de calefacción. Una vez que los salones estén adecuadamente templados, el siguiente paso es mantener el calor: "El problema es que el nuevo sistema de calefacción solo no es suficiente. También los radiadores son anticuados y no acumulan el calor”, explica la colaboradora de Bayer. "Por ello, los salones se vuelven a enfriar rápidamente e incluso nuevas ventanas no han logrado hasta el momento ninguna mejora.” También la enfermería presenta deficiencias considerables. "Tenemos que mejorar estas condiciones, pues solo los niños sanos se convierten en adultos sanos”, resume la respondable del proyecto Chechel

Muchas generaciones crecieron en Kolosok, pero en los últimos años se ha invertido poco. Chechel espera obtener a través de la iniciativa, más apoyo de parte de las autoridades competentes, de los padres y de particulares en la región. "Debemos ocuparnos de nuestros niños, pues ellos son el futuro”, dice. Un esquema de asistencia moderno también incluye la educación y formación de los niños. Para ello es indispensable el perfeccionamiento planeado de las maestras del jardín de niños. Chechel sabe que una renovación de todo el equipamiento del jardín de niños es costoso y requiere tiempo. Pero quiere hacer un comienzo para que los pequeños habitantes de Kolosok tengan nuevamente un lindo lugar para jugar y aprender.