jueves - junio 15, 2017

Aspirina festeja 120 años de evolución

De polvo blanco a tabletas con tecnología microactiva.

•    Cada año se desarrollan cientos de investigaciones sobre el ácido acetilsalicílico. Tan solo en 2016 se publicaron 1,900 estudios clínicos.
•    120 años después de la primera síntesis del ácido acetilsalicílico de manera pura y estable, nuevas sustancias y procesos siguen transformando a Aspirina.
•    Hoy, Aspirina ocupa el primer lugar en ventas en la categoría de analgésicos en México, con 12.6% de participación de mercado.
•    Durante su existencia, este fármaco ha viajado a la Luna, ha estado en el Libro de Récords Guinness y la Organización Mundial de la Salud lo tiene en su lista de Medicamentos Esenciales

Desde su nacimiento, Aspirina siempre ha sido dinámica: En 1950 fue reconocida como el fármaco más vendido en el mundo por el Libro Mundial de Récords Guinness; en 1969 viajó a la luna a bordo del Apolo 11; se la ha nombrado en cientos de películas, obras de teatro y series, incluyendo ‘Psicosis’ y ‘Chicago’; incluso, en 1982  el descubrimiento de su funcionamiento le valió el premio Nobel al científico británico John Vane.

“Hoy estamos celebrando que el ácido acetilsalicílico (ASA), ingrediente activo de Aspirina, cumple 120 años de aliviar el dolor y la fiebre de millones de personas en todo el mundo, después de que el científico alemán Félix Hoffmann lo sintetizó de manera pura y estable en 1897, buscando un tratamiento eficaz para aliviar los dolores reumáticos que enfrentaba su padre.”, cuenta el Dr. Michael Voelker, responsable de Asuntos Médicos y Desarrollo Clínico a nivel global de la división Consumer Health de Bayer.

 Sin embargo, los orígenes de Aspirina empiezan mucho antes. De acuerdo con el reciente análisis de una mandíbula que data de hace 49,000 años, se descubrió que los neandertales masticaban la corteza de los álamos (fuente natural de ácido salicílico) para aliviar el dolor. Más tarde, en la antigua Grecia, el padre de la medicina, Hipócrates, ya aplicaba a sus pacientes las propiedades analgésicas del extracto de la corteza de sauce (que también contienen ácido salicílico).

 El dolor siempre ha sido uno de los mayores desafíos de salud a nivel mundial que tienen un impacto adverso en millones de vidas de manera cotidiana. La Organización Mundial de la Salud calcula que entre la mitad y las tres cuartas partes de los adultos de 18 a 65 años han sufrido una cefalea en el último año, y entre 1.7% y 4% de la población adulta presenta dolor de cabeza 15 días o más cada mes.

 De regreso a Alemania, tras su síntesis, el ácido acetilsalicílico empezó a comercializarse como un polvo blanco dentro de frascos de cristal; más tarde se convirtió en las tabletas cilíndricas que hoy conocemos y con el tiempo se fueron sumando sustancias y se crearon nuevos procesos.

“Aspirina busca aliviar eficazmente los diferentes tipos de dolor de las personas para brindarles una vida saludable. En México contamos con 6 presentaciones de venta sin receta (OTC): Aspirina regular, Aspirina efervescente, Aspirina Junior, Cafiaspirina, Cafiaspirina Forte y su reciente lanzamiento Aspirina Advanced, con tecnología de micro partículas activas que permiten la rápida disolución del ASA, de manera que ingresa con mayor velocidad al torrente sanguíneo y, por tanto, alivia el dolor dos veces más rápido que la Aspirina original”, explica Analí Galván, Gerente de Marca Sr. en Bayer de México.

Conforme las capacidades analgésicas de Aspirina se conocieron en el mundo y se desarrollaron nuevas presentaciones, fue necesario producirla en todos los continentes. “Así, en 1961 empezó a fabricarse en la Ciudad de México. Más adelante, conforme se amplió el portafolio y cambiaron las necesidades de producción, se construyó una nueva planta en Lerma, Estado de México, en 1997, cada año se producen más de mil millones de tabletas de las presentaciones de Aspirina OTC, las cuales se distribuyen a México, Brasil y Colombia”, detalla Frank Wilgmann, responsable de dicha planta.

 Pero eso no es todo, la Aspirina de baja dosis goza de beneficios cardiovasculares,  siendo reconocida en todo el mundo como la terapia básica para prevenir eventos vasculares (CV) como el infarto al miocardio y la embolia cerebral.

 El ácido acetilsalicílico en dosis bajas cuenta con la aprobación de las autoridades regulatorias de aproximadamente 45 países como tratamiento para la prevención primaria (antes del primer evento vascular) y secundaria de la enfermedad cardiovascular en pacientes con factores de riesgo.

 Asimismo, organizaciones médicas internacionales aconsejan la administración de la Aspirina en baja dosis con protección cardiovascular en  situaciones coronarias agudas, como el infarto del miocardio en evolución e intervenciones coronarias para mejorar el flujo sanguíneo, expresó el Dr. Carlos Narváez Oriani, cardiólogo clínico, Jefe de Cardiología del Hospital Tacuba del ISSSTE.

 Al ser en un tratamiento seguro, eficaz, con alta disponibilidad y a un costo accesible, el ASA ha estado en la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud desde su primera edición en 1977, hasta hoy. Adicionalmente, Aspirina es una marca registrada en 147 países y, en México, actualmente es líder en valor con 12.6% y 14.7% en unidades, comenta Analí Galván.

“Y aún falta mucho más, pues el ácido acetilsalicílico sigue inquietando a los científicos de todo el mundo. Muestra de ello es que esta sustancia fue el foco de más de 1,900 publicaciones tan solo el año pasado, incluyendo la exploración de los beneficios potenciales del medicamento en otras enfermedades”, señala el Dr. Voelker.

 Esta larga historia se ha traducido en que hoy Aspirina se encuentra en el Museo Nacional de Historia Estadounidense del Instituto Smithsonian en Washington, DC, Estados Unidos. Asimismo, en una encuesta realizada por la revista Newsweek en 1996, los norteamericanos eligieron a Aspirina como uno de los cinco inventos indispensables que marcaron el siglo XX, junto con el automóvil, el foco, el teléfono y el televisor.

 Bayer tiene el compromiso de seguir trabajando con la comunidad científica para maximizar la utilidad de la Aspirina en los pacientes adecuados conforme se cuente con el respaldo científico pertinente. Bayer apoya diversos estudios en los que se evalúa el potencial de la Aspirina para atender necesidades de salud que aún no han sido satisfechas, siguiendo nuestra misión: ciencia para una vida mejor, concluyó el Dr. Voelker.